DESPACHO DE PSICOLOGÍA
Ferrol
Nos ponemos en la situación del paciente y buscamos que éste se encuentre en la situación más confortable que sea posible. La entrada a la sala de espera será lo más discreta posible.
Cuando el paciente abre la puerta del despacho nota su peso al moverla y ve su gran espesor de casi 20cm, al cerrarla será consciente de que sus confidencias quedarán a salvo allí en un lugar cálido tranquilo y acogedor donde nadie oirá lo que está diciendo. El espacio de casi 3 metros de altura, donde se ve la estructura antigua de madera de pino tea, se comprime a 2,30m para que, al sentarse, se sienta en un lugar más íntimo y protegido. Toda la iluminación es indirecta para que nada moleste al paciente ni al profesional. La visión de la piedra y de la madera, iluminadas con luz cálida, busca evitar una sensación de clínica y conseguir una sensación de hogar. Buscamos con esa luz rasgada que se vea la piedra y su junta. La acústica está estudiada para que no haya ecos ni reverberación.
El objetivo es muy sencillo: conseguir que la experiencia en la consulta sea lo más agradable posible.